VIA CRUCIS DE CONCIENCIA

Continuamos con el recorrido del Vía Crucis de conciencia:

Cuarta estación: Jesús se encuentra con su madre.

Ella siempre está. Te gestó y te cobijó en su seno. Te dio a luz y te amamantó. Lo dejó todo para protegerte. Fue tu primera seguidora. Te buscó en el Templo. Te hizo manifestarte en Caná. Ha meditado cada palabra que ha salido de tu boca. Ha sido testigo de la condena. Recién te ha visto caer y ahora cara a cara, te mira. Benditas madres capaces de amar a sus hijos con tal devoción. Cuántas veces hemos olvidado a nuestras madres. Cuántas veces hemos despreciado el rol de la mujer en nuestra sociedad, en nuestra Iglesia, en nuestra Familia. El nos recuerda lo valiosa que es su madre. Allí en el camino a su muerte, de entre todas las miradas elige una, elige a su madre. Por todas las veces que lo olvidamos y no recurrimos a nuestra Madre, te pido perdón.