VIA CRUCIS DE CONCIENCIA

Continuamos con el recorrido del Vía Crucis de conciencia:

 

Décima estación: Jesús es despojado de sus vestiduras

Nada. No te queda nada. Te han dejado desnudo. Tal como has venido al mundo. Así nos vamos. Así mueren los hombres. Cuántas veces acumulamos tesoros que nunca nos llevaremos. Al final de tu vida todos los hombres contamos con el mismo vestido: la piel que reviste nuestros huesos. Esa liviandad, que para los torturadores era una humillación más, es el comienzo de la liberación. Por todas las veces que cubrimos nuestra desnudez con símbolos de poder, por todas las veces que nos enceguecemos por las vestiduras y olvidamos la naturaleza mortal de cualquier poderoso, por todas las veces que nos alejamos de lo esencial y preferimos lo accesorio, por todo eso te pido perdón.