VIA CRUCIS DE CONCIENCIA

Continuamos con el recorrido del Vía Crucis de conciencia:

 

Décimo primera estación: Jesús es clavado en la cruz

Ahora ya son uno. El crucificado y la cruz están íntimamente ligados. No puedes estar más limitado. No puedes caminar, tus pies están clavados al madero. No puedes mover los brazos, también están fijos a la cruz. Tu cuerpo ultrajado, despojado de toda dignidad, es finalmente crucificado. Falta un último gesto, levantar la cruz. Al poner de pie el madero, el reo comenzará a asfixiarse. Rodeado de aire el crucificado se ahoga, muere asfixiado, en una larga agonía. Sin embargo, al levantarte todas las miradas se vuelven a la Cruz. Es la primera vez que todos pueden verte. Así la cruz es el primer altar. Por todas las veces en nos hemos negado a verte en todos nuestros hermanos crucificados a sus dolencias, te pido perdón.