Aceptando la invitación de Su Majestad el Rey Mohammed VI, y de los Obispos, Su Santidad el Papa Francisco hará un viaje apostólico a Marruecos del 30 al 31 de marzo de 2019, visitando las ciudades de Rabat y Casablanca.

Marrueco es en país con más de 35 millones de habitantes de mayorías musulmana donde existe una amplia y ejemplar tolerancia entre las distintas religiones.

La iglesia católica tiene presencia principalmente en la Archidiócesis de Tánger que es mayoritariamente hispana, y el Rabat con influencia francesa dado su pasado colonial. Se estima que en este país hay unos 65.000 cristianos, el 0,6 % de la población total.

Este viaje tendrá una mirada importante sobre el diálogo interreligioso y esto ya se ve desde los preparativos, tanto el logo que contiene la cruz cristiana y la medialuna musulmana como el lema “servidor de la esperanza” buscan resaltar esta dimensión del encuentro y el diálogo entre las religiones.

Recordando también la celebración de los 800 años del encuentro en Egipto en 1229 entre San Francisco de Asís y el Sultán AI-Malik AI-Kamil.

La visita del Papa Francisco también abordará el tema del trato a los migrantes a solo tres meses después de la firma del pacto mundial sobre migración en Naciones Unidas por parte de los jefes de estados del mundo. Asunto en el que Marruecos y el Vaticano se han involucrado firmemente.

También se reunirá con sacerdotes, religiosos, consagrados y con el Consejo Ecuménico de las Iglesias en la Catedral de Rabat.

Esta visita recuerda además un momento histórico en el pontificado de San Juan Pablo II, el primer viaje a un país musulmán que realizara el Papa polaco en 1985 en el que también hizo un fuerte llamado al diálogo interreligioso.