VIA CRUCIS DE CONCIENCIA

La cuaresma es un momento muy especial para revisar nuestras vidas y para curar las heridas. Uno de los momentos más profundos es cuando recorremos el camino de la cruz, el vía crucis, pero en esta oportunidad te invito a que el Gólgota sea tu mismo corazón. Por eso te invito a recorrer el Vía Crucis de conciencia:

Primera estación: Jesús es condenado a muerte.

Por un instante imagina cuatro personajes: Jesús, Pilatos, Barrabás y la muchedumbre. Jesús ha sido condenado por el poder religioso que lo considera blasfemo y hereje; ahora se enfrenta al poder político que ejerce el derecho más avanzado de la época: que lo encuentra inocente y sin embargo también lo condena. Él calla, Jesús se comporta como un observador que espera, como una víctima que padece frente a su alternativa: Barrabás y me pregunto ¿cuántos barrabases tenemos frente a Jesús? El sexo, el poder, el dinero, la pereza, la ira…. Jesús calla frente a la muchedumbre que grita a coro Barrabás y me pregunto ¿Cuántas veces hemos elegido a viva voz condenar a Jesús, a la Iglesia, a la virtud? Jesús calla frente al poder que se lava las manos, y me pregunto ¿Cuántas veces en nuestra pequeña esfera de poder: nuestra casa, nuestro trabajo, nuestro barrio, ¿cuántas veces en que tuvimos que ejercer alguna autoridad, no nos lavamos las manos? Jesús es condenado por inocente y me pregunto ¿cuántas veces hemos participado también de la condena a un inocente? Por todas esas veces te pido perdón.