VIA CRUCIS DE CONCIENCIA

Continuamos con el recorrido del Vía Crucis de conciencia:

Sexta estación: la Verónica limpia el rostro de Jesús

Nuevamente una mujer. Allí dónde la muchedumbre ve un espectáculo humillante y participan del escarnio, esta mujer ve un hombre que sufre y le devuelve su dignidad: lo limpia. Todos lo han ensuciado, ella lo limpia. Es la contracara de la adúltera a quien Él no condenó, no permitió que la apedrearan, ahora ella no permite que lo ultrajen sin por lo menos ofrecerle el alivio de unas manos que secan el sudor, las lágrimas, los escupitajos y la sangre. No puede cambiar su destino, pero al menos se esfuerza por cuidarlo. Por todas las veces en que a tantos Cristos torturados no hemos sido capaces al menos de limpiar sus rostros, te pido perdón.