La Pastoral de la Salud de la diócesis de Gualeguaychú comenzó una tarea de acompañamiento del personal de la salud mediante un sistema de padrinazgo para orar por ellos y animarlos en su lucha contra el Covid-19. La idea es asignar un padrino o madrina para “rezar, dar palabras de aliento o mensajes de cariño de forma virtual” a los que están en la primera línea del cuidado de la vida en medio de la pandemia.

La iniciativa invita a convertirse en padrinos o madrinas de alguien que trabaje en el ámbito de la salud, mediante una inscripción para que se le designe una persona en particular y de esta manera pueda “rezar, dar palabras de aliento o mensajes de cariño de forma virtual”.

Asimismo, invita a médicos, enfermeros y personal sanitario en general a inscribirse para recibir un padrino o madrina que lo acompañe espiritualmente en este tiempo.

Los interesados en ser padrinos pueden anotarse inscribiéndose virtualmente en el formulario: http://forms.gle/m777QiMBd4RM9PzC6

En tanto, los que deseen ser apadrinados pueden hacerlo por el enlace: http://forms.gle/G9aSN8uawpi6hr2j8.  

En una segunda instancia el sistema se extenderá también a ancianos y enfermos. 

Al presentar la iniciativa, el delegado episcopal de la Pastoral de la Salud de la diócesis de Gualeguaychú, presbítero Carlos Stadler, dialogó de forma exclusiva con Canal Orbe 21 y destacó:

 

“Nuestros héroes de hoy están luchando por la vida de todos, ellos necesitan de nuestro apoyo, ellos son trabajadores en el ámbito de la salud: enfermeras y enfermeros, médicos de muchas especialidades, auxiliares de la salud, farmacéuticos, choferes de ambulancia, personal de limpieza y tantos otros puestos que cubren con responsabilidad”.

 

¿Usted cree que en un futuro podremos sacar cosas positivas de esta pandemia?

El tiempo de pandemia nos ha hecho ver cuánto nos necesitamos. Tenemos que tomar conciencia que nuestro pequeño aporte puede hacer mucho hoy en día. Espero que este tiempo de aislamiento sea un tiempo para sacar nuestra creatividad para acompañar, colaborar, estar, servir. No tengo ningún tipo de dudas que la enfermedad nos hace descubrir nuestra carencia pero puede sacar lo mejor de nosotros y potenciarnos.

Para finalizar, el presbítero Stadler dijo: “al personal de la salud hay que darle muchas gracias. En ellos veo rostros cansados, veo agotamiento por darlo todo. Ellos cargan una gran preocupación por el dolor de las personas, lo viven cotidianamente, entregan su vida en el dolor del otro, para sanarlo o salvarlo y en otras ocasiones para acompañarlos a morir dignamente. Por eso mi bendición para ellos”.